Es
importante mencionar que la eficacia de estos métodos
es muy baja, aún en condiciones ideales de uso.
Método
del moco cervical o de Billings:
La mujer revisa cada día si tiene secreciones o mucosidad
en la vagina. Puede que sienta humedad en la vagina o que
al tocarse vea secreciones en el dedo, que vea secreciones
o humedad en sus calzones o en el papel higiénico.
Al advertir la presencia de cualquier secreción,
la pareja evita el coito.
La mucosidad o secreciones tienen un día en que alcanzan
su punto máximo y son más resbalosas, estirables
y húmedas. La pareja continúa evitando el
coito hasta cuatro días después del día
pico.
Después de algunos días, las secreciones se
tornan pegajosas, pastosas o grumosas, o bien la mujer no
presenta secreción alguna. La pareja puede tener
relaciones sexuales sin precaución durante este periodo
hasta que el sangrado menstrual comience nuevamente.
Algunos capacitadores recomiendan que las parejas eviten
el coito sin protección durante el sangrado menstrual
porque podría ser difícil notar las secreciones
cervicales. Sin embargo, las probabilidades de que la mujer
se embarace durante los primeros cinco o seis días
de la menstruación son mínimas.
Una vez que el sangrado menstrual termina, es posible que
la mujer no tenga secreciones por varios días. Comúnmente,
el coito se considera seguro durante este periodo. No obstante,
debería limitarse a un día sí y un
día no porque los fluidos vaginales y el semen podrían
confundirse con las secreciones. El patrón normal
de secreciones de una mujer puede también verse afectado
por las infecciones vaginales y algunos medicamentos. La
pareja no debe practicar el coito vaginal si no sabe con
certeza si hay secreciones.